¡Cuidado! Con la adicción a las dietas

Por: Katheryn Dextre  
kdextre@psicopotenciar.org.pe

 

 

La obsesión o preocupación descontrolada por una dieta perfecta puede conllevar a debilitarte a nivel físico y psicológico.

Verse bien es una preocupación que aqueja a muchas personas más aún en la época de verano, ya que la playa, los bikinis y los selfies hacen que la mayoría de las personas quieran tener “el cuerpo perfecto” para lucirlos en las redes sociales. Para esto, la mezcla de ejercicios, dietas y en algunas veces cirugías parecen la combinación perfecta para lucir el tan esperado “cuerpo fitness”. Sin embargo, a veces el abuso de una de ellas puede afectarnos a nivel físico y mental.

Este es el caso de la ortorexia, que se define como: La obsesión patológica por consumir solo comida sana o de cierta clase ya sea orgánica, vegetal, sin conservantes, sin grasa, sin carne, o solo frutas o alimentos crudos sin preservantes (Bratman, 2004).

 

El término fue acuñado por el Dr. Steven Bratman en su libro “Health Food Junkies”. En este libro nos menciona que las personas que padecen esta dependencia suelen esperar obtener todo tipo de beneficios (físicos, psicológicos, morales o materiales). Lo cual los conlleva a tener una dependencia similar a cualquier otro tipo de adicción como las drogas o el alcohol. (Bratman, 2004).

¿CÓMO AFECTA LA ORTOREXIA EN LA SALUD?

Según Bonifacio, J (2015) “El que padece ortorexia tiene un concepto equivocado sobre ciertos tipos de comidas al considerarlas como dañinas” .Esto puede hacer que el paciente se muestre muy aficionado por las dietas de moda y suprimir alimentos de alto valor nutricional teniendo como consecuencia una oscilación de su peso corporal, deficiencia en vitaminas y oligoelementos esenciales para el cuerpo conllevándolo a enfermedades como anemia, hipotensión, osteoporosis y desnutrición.

Otro punto es, la salud mental de una persona con ortorexia, tal como en otros trastornos alimenticios, puede desencadenar cuadros de depresión, ansiedad o comportamientos obsesivos que afectan su estabilidad emocional y vida cotidiana.

 

¡SEÑALES DE ALERTA!
Como lo comentan los expertos, una persona con este trastorno prefiere no comer antes que incluir en su ingesta algún alimento que considera tóxico.
Una señal de alerta extrema es padecer alguna de las enfermedades físicas ya mencionadas. pero algunos signos previos serían: la nula ingesta de grasa, carnes o alimentos que no sean orgánicos o procesados; preocupación excesiva por la preparación y valor nutricional de cada alimento, asi como en algunos casos el aislamiento social. (Sanchez – Monge, 2021).

 

¿QUÉ HACER FRENTE A ESTO?

Las dietas no son peligrosas si se llevan bajo la supervisión de un nutricionista o bajo prescripción médica. Sin embargo, si esto es llevado a un extremo junto con un comportamiento obsesivo puede afectar nuestra salud de manera general y es momento de pedir ayuda.

Este trastorno, así como otros trastornos alimenticios, pueden ser tratado con la ayuda de un equipo especializado conformado en su mayoría por un psicólogo, nutricionista y médico especializado para el tratamiento nutricional, farmacológico y terapia psicológica. (Sanchez – Monge, 2021).

 

Debido a que existe una línea delgada que separa el interés por la comida sana y tener una obsesión por ella, se debe tomar en cuenta si esta “preocupación por la comida” ya nos está afectando en alguna parte de nuestra vida social, familiar, emocional o física.

Recuerda que “verte bien” no debe tener como consecuencia deficiencias ni problemas en tu salud ni física ni mental.

Referencias: