La Ansiedad en tiempos de Pandemia

Por: Deisy Acosta  
dacosta@psicopotenciar.org.pe

 

 

“Era demasiado joven para saber que la memoria del corazón elimina los malos recuerdos y magnifica los buenos, y que gracias a ese sacrificio logramos sobrellevar el pasado”. Gabriel García Márquez – El amor en tiempos de cólera.
Existe una vieja maldición que dicta “deseo que vivas en tiempos interesantes ” del autor Terry Pratchett. esta frase se pega muy bien con el contexto actual. Lo que comenzó en diciembre del 2019 en China con unos pocos, pasó a convertirse en cientos, luego en miles y en cientos de miles. En la actualidad el número asciende a cientos de millones en todo el mundo de personas que están experimentando un evento generacional único y cuyo nivel de repercusión trascendió hace mucho a la salud física. La pandemia por COVID-19 no solo se ha llevado un elevado número de vidas humanas, sino que ha tenido, y sigue teniendo, grandes consecuencias en los ámbitos social, económico y mental, tanto a nivel mundial como local. Sin embargo, es sobre este último, la salud mental, el ámbito al que menos importancia se le ha dado, no solo en nuestro país, sino en la gran mayoría del planeta (Confederación Salud Mental España, 2021; USIL, 2021).
Los problemas fisiológicos, el aislamiento, la falta de interacción social con otras personas, la dificultad para mantener un equilibro saludable con la vida personal, los cambios de hábitos, los problemas laborales, entre otros, empiezan a debilitar a la salud mental de la población. La presencia de la pandemia ha incrementado de manera desproporcionada y diferenciada los niveles de estrés (MINSA, 2020), así como problemas psicológicos y mentales (Huarcaya, 2020).
Entre los factores que perjudican la salud mental en esta coyuntura de pandemia se encuentra lo impredecible del fenómeno ya que las personas necesitan de una rutina que le genere seguridad y lo impulse a seguir; sin embargo, cuando esta se rompe, la psique entra en alerta causando un gran desgaste mental (Huarcaya, 2020; USIL, 2021). La incertidumbre rente al contagio, de la posibilidad de que seres queridos mueran, la pérdida de ingresos o por el desconocimiento de qué más puede ocurrir en el mundo, producto del virus, elevan el umbral de ansiedad, de las emociones y pensamientos negativos a niveles que resultan difíciles de manejar para algunos.
Debido a los altos niveles de ansiedad, las personas son susceptibles de interpretar sensaciones corporales inofensivas como evidencia de que se encuentran infectados, lo que incrementa aún más su ansiedad e influye en su capacidad para tomar decisiones racionales y en su comportamiento (Huarcaya, 2020). Esto ocasiona conductas desadaptativas, como acudir frecuentemente a los centros de salud para descartar la enfermedad, excesivo lavado de manos, aislamiento de otras personas y ansiedad por comprar compulsivamente implementos de aseo y protección personal. Por el contrario, tener bajos niveles de ansiedad no resulta positivo, ya que es posible que las personas crean que no pueden ser contagiadas e incumplan las recomendaciones de salud pública y de distanciamiento social.
A nivel local, en el Perú, 1 de cada 3 personas sufren ansiedad por el confinamiento obligatorio a causa de la pandemia, donde la mayor prevalencia se encuentra en mujeres menores de 35 de poca adquisición económica (USIL. 2021).

 

 

Frente a ello, el Ministerio de Salud (2020) ha implementado diversos instrumentos para el afrontamiento de la pandemia, entre ellas el apoyo psicosocial a través de la línea telefónica 113 opción 5. Entre el 8 abril al 14 de mayo del 2020 ha recibido más de 24 mil llamadas y con una media de casi 700 diarias; siendo el 53% de mujeres y el 47% de hombres. Con respecto a los motivos de las llamadas, el 82.35% correspondió a orientación por estrés, el 12.68% por síntomas ansiosos y depresivos, el 2.10% por síntomas y/o diagnóstico psiquiátrico, el 1.52% por conflictos, y el 1.30% por otros motivos. En relación con el estrés, las principales preocupaciones como motivo de consulta fueron:
 El temor al contagio propio y de la familia.
 El duelo por los familiares perdidos.
 La inseguridad laboral y económica.
 Los procedimientos para acceder al tratamiento especializado y pruebas de descarte, refiriendo que esto les genera mucha ansiedad.
Esta situación crítica ha aumentado la demanda en la atención a la salud mental, no obstante, según la OMS, el 93% de los países ha visto cómo la pandemia paralizaba o afectaba a sus servicios de salud mental ya de por sí obstaculizados por un déficit crónico de financiación (Confederación Salud Mental España, 2021). Esta sobredemanda, sumado a la poca importancia que se brinda a la salud mental en el país, incrementa los casos de somatización, un mecanismo que la persona inconscientemente utiliza para convertir una molestia emocional en una molestia física (USIL, 2021). A causa de ello muchas personas comentan quejas como dolores de cabeza, dificultad para respirar, cansancio y hasta tos, creyendo falsamente que se tiene coronavirus.
Por todo lo mencionado anteriormente, cuidar la salud mental resulta vital.

 

 

Por ello, es recomendable ejercitarse, dormir 8 horas al día, hablar de sus emociones con alguien de confianza y comer sano para así poder optimizar las funciones cognitivas, mejorar el ánimo y promover la plasticidad cerebral (USIL, 2021). Hoy más que nunca debemos recordar porqué y para quiénes luchamos, encontrar esa luz, por más pequeña que pueda ser, que ilumine la oscuridad de esta situación, ser fuertes para dar fuerza y si sientes que no puedes, recuerda que puedes darte apoyo en tus personas de confianza. El hoy no será más que un recuerdo del mañana, recuerda que la vida nos puede poner obstáculos muy grandes, pero la recompensa de superarla sobrepasa por mucho el esfuerzo y nos hace más fuerte que ayer.

 

Referencias:

    • Confederación Salud Mental España (2021). Salud mental y COVID-19, un año de pandemia [Archivo PDF]. https://www.consaludmental.org/publicaciones/Salud-mental-covid-aniversario-pandemia.pdf
    • Huarcaya, J. (2020) Consideraciones sobre la salud mental en la pandemia de COVID-19. Revista Peruana de Medicina experimental y Salud Pública,37(2),327-334. http://www.scielo.org.pe/scielo.php?pid=S1726-46342020000200327&script=sci_arttext
    • Madre for Minds. (2020). COVID-19 y salud mental: “Nunca había tenido ataques de pánico” [PDF]. https://www.dw.com/es/covid-19-y-salud-mental-nunca-antes-hab%C3%ADa-tenido-ataques-de-p%C3%A1nico/a-57173378
    • Ministerio de Salud (2020). Plan para la Salud Mental Perú, 2020-2021. http://bvs.minsa.gob.pe/local/MINSA/5092.pdf
    • Universidad San Ignacio de Loyola (5 de marzo del 2021). Covid-19 en el Perú: aumentan casos de ansiedad y depresión. https://www.usil.edu.pe/noticias/covid-19-en-el-peru-aumentan-casos-de-ansiedad-y-depresion