Salario emocional, trabajos ad honorem y voluntariados

                                                                                                                                       Por: Glenn K. García

.  glenn@psicopotenciar.org.pe

 

Trabajar es dignísimo y necesario: todos tenemos una familia que tiene gastos, deudas, compromisos y muchas cosas para las que se necesita el dinero. Ahora, mi pregunta de fondo en este artículo es sencilla: ¿el trabajo que tienes te llena realmente?

Aquí es donde me detengo y valoro el tema sobre los trabajos ad honorem y voluntariados y ver como colabora con el llamado salario emocional, que si bien debería ser parte del empleador nosotros podemos buscarlo por fuera mediante actividades que nos llenen internamente.

Podríamos bosquejar la definición del salario emocional como aquello que ayuda y satisface al empleado y no está en la boleta de pago: emoción, satisfacción, beneficios, balance de vida y muchas cosas PERSONALES. Esto no puede tener una definición única, ya que esa satisfacción personal que se busca puede tener diferentes “requerimientos” y en esta parte comentaré algunos, posteriormente cómo podemos buscarlos fuera del trabajo para lograr el equilibrio en la vida.

            ·Horarios flexibles: Ahora estamos de padres, esposos, profesores, gasfiteros y mil cosas más por la pandemia, en lo personal valoro la flexibilidad horaria para estar con mis hijos durante el día, siempre logrando los objetivos laborales. Si se necesita una presentación para las 8:00 am, mientras que amanezca en el correo de la persona a cargo debería ser suficiente.

           ·Teletrabajo: Si bien ahora es casi obligatorio, el tener desde antes la posibilidad de trabajar desde casa es un valor agregado, ya sea por días o por horas. En Lima, salir a las 3, me permitía llegar a casa 3:20, salir a las 6 era sinónimo de llegar más de las 7 a casa. Conversar con mi jefatura y acordar para hacer las 3 horas en casa, significaba estar 40 minutos más con mi familia y eso lo valoro.

           ·Beneficios extensivos para la familia: Seguro privado (ahora más que nunca), actividades para los pequeños de la casa para fechas como Halloween o Navidad permiten que la familia y ya no solo uno valore el lugar de trabajo y por ende sea algo agradable ya no solo para el trabajador.

      ·Capacitación: El crecimiento profesional de las personas es importante y si les damos capacitaciones no necesariamente sobre su rol, sino en habilidades blandas, habilidades directivas o tendencias, generaremos compromiso con los colaboradores y por ende su motivación.

         ·Celebraciones y reconocimientos: Un mensaje de reconocimiento por las labores realizadas de parte de la gerencia, un día libre por el cumpleaños y celebrar los cumpleaños del mes son solo unas de las prácticas en este sentido. No es necesario invertir un gran presupuesto para lograr satisfacción.

 

Ahora, muchas empresas no trabajan en este aspecto por diversos motivos, ya sean políticas internas, presupuesto, y desarrollamos nuestras funciones laborales por necesidad, pero podemos sentir ese vacío, esa emoción o ese bichito interno por algo que realmente nos mueva. Es por ello que la necesidad de lograrlo nos puede llevar a buscar actividades adicionales          para llenar y ayudar con el crecimiento de la familia, que la final del día son los que siempre van estar al lado de cada uno, tanto en los buenos como en los malos momentos. Voy a contarles como lo venimos realizando en casa, no existe tampoco la fórmula mágica pero me siento bien con ello y es lo que se busca con esta compensación emocional.

 

 

Seamos honestos, estamos en un mundo complejo, en un país complicado y quizá en el momento más problemático de la humanidad por el tema de la pandemia. No siempre vamos a encontrar la motivación afuera y es por eso que debemos buscar esa chispa y hacerla brillar. Si te gusta la psicología, podrías considerar ser voluntario con nosotros; si te encantan los perros, podrías unirte a un grupo que los cuide y/o vea hogares. Conversar con otros hinchas de tu equipo de futbol o seguidores de tu escritor favorito pueden cubrir ese salario emocional que el día a día suele opacar.