Manejo de Conflictos Familiares

Por: Christian Huamán
Chuaman@psicopotenciar.org.pe

Los conflictos pueden aparecer en algún momento de la dinámica familiar, esto no quiere decir que toda interacción está ligada obligatoriamente a constantes conflictos. Se puede entender por conflicto a un desacuerdo entre personas, una situación en la que dos o más personas o grupos de personas se confrontan, en el contexto familiar, puede producirse cuando los miembros de una familia tienen diferentes opiniones o creencias sobre determinado tema, por otro lado, también puede producirse por algún malentendido o problemas en el proceso de comunicación.

Ante la falta de resolución de estos conflictos, surgen discusiones, resentimientos, problemas de confianza, hasta la posible disolución o ruptura de la familia. Es por ello que es necesario, sobre todo ante la coyuntura que se atraviesa, informarse sobre las posibles acciones que se pueden realizar para manejar estos conflictos. Claro está que hay muchas opciones de hacerlo, cada familia tiene su propia dinámica, ya que está conformado por personas que tienen su propia singularidad y disposiciones personales, por ello, ante una recogida de información se tratará de explicar algunas recomendaciones en las que, las parejas, y padres con hijos resuelven las discrepancias que pueden surgir en su vida diaria, con el fin de que se logre la identificación y posible adaptación a una perspectiva más eficiente, de acuerdo a la realidad que cada uno vive.

Estilos comunicativos en la pareja

En las situaciones de conflicto interpersonal, existen cuatro estilos de comunicación, sin embargo, existe mayor tendencia solo sobre tres de estos estilos

  1. Estilo agresivo, que implica expresar tus sentimientos u opiniones de forma coactiva para forzar a la otra persona a llegar a un acuerdo, esto comprende insultos, agresión físicas, denigrar al otro, o amenazas sobre posibles castigos.
  2. Estilo sumiso o pasivo, que se caracteriza por una falta de expresión de los sentimientos, preferencias u opiniones personales, asimismo la persona se somete al poder o autoridad de la otra persona.
  3. Estilo asertivo, la persona expresa sus sentimientos, preferencias, e ideas sin obligar a la otra persona a llegar a un acuerdo y sin ofenderla.
  4. Estilo agresivo-pasivo, en el cual la persona evita expresar sus opiniones, sentimientos, incluso en un desacuerdo, sin embargo, de forma indirecta intenta coaccionar a la otra persona para que ceda. Esta coacción indirecta puede presentarse como poner “malas caras”, insinuaciones de insultos u ofensas, hacer que la otra persona se sienta culpable, o mediante el corte de la comunicación, los famosos “silencios”.

Hay que resaltar que este último estilo puede ser más perjudicial que un estilo agresivo, ya que no se tiene una postura clara sobre una determinada situación. El estilo asertivo sería el más indicado para poder resolver conflictos, ya que cada uno puede expresarse en el momento en que surja algún conflicto, al tener mayor información se puede valorar cada una de las posturas y de esta forma llegar a una posible solución.

Con respecto a los hijos e hijas

Para poder resolver los conflictos que puedan surgir hay que valorar el diálogo o la comunicación, previa identificación de dicho conflicto, de esta forma tanto padres como hijos pueden expresar y pueden llegar a una solución, asimismo, es necesario que se aplique la escucha activa, ser capaz de escuchar es una habilidad muy importante para entender la información, ya sean las ideas o sentimientos, que los hijos e hijas puedan expresar, también se deben realizar acuerdos o compromisos con la participación de todos, dejar que los hijos e hijas puedan proponer soluciones alternativas facilita que entiendan la situación de mejor forma, sin embargo, esto no implica que ellos puedan decidir o dar la última palabra, la idea es que puedan percibir que se valora su opinión y que ambas partes están cediendo.

Apoyar en el proceso de aprendizaje es crucial para un adecuado desarrollo, es por ello que los padres mediante la realización de actos como modelos de los hijos e hijas, en específico, en la forma en la que resuelven los conflictos que puedan tener en la pareja, deben realizarse de una forma asertiva, validando las emociones, poniéndose en el lugar del otro practicando la empatía, esto implica que la persona se pueda poner en el lugar de la otra persona tratando de comprender su perspectiva, escuchando de forma activa, etc. Asimismo estableciendo normas y límites lógicos, que pueda cumplir cada miembro de la familia.

La información brindada incluye a todo tipo de familia: nuclear, monoparental, extendida, homoparental, ensamblada, etc. Evitando cualquier modo de discriminación, ya que eso perjudica y obstruye el avance que se busca como sociedad. Es solo un intento de sintetizar y proveer información útil a quienes lo necesiten.

Referencias Bibliográficas

Carracasco, J. (2005). Cuestionario de aserción en la pareja. Madrid: TEA Ediciones.

Unicef. (2007) ¿Te suena familiar? Aprender a resolver nuestros conflictos. Recuperado de  http://www.unicef.cl/centrodoc/2007/Cartilla%20N%BA6.pdf

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Crespo, J. (2011). Bases para construir una comunicación positiva en la familia. Recuperado de  https://dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?codigo=4731297