La salud psicológica de los adultos mayores y sus cuidadores en tiempos de aislamiento social.

Por: Ttyffany Berrospi
tberrospi@psicopotenciar.org.pe

Durante el proceso de envejecimiento se producen cambios normales asociados a la edad como la pérdida de la reserva fisiológica en este grupo y un alta presencia de enfermedades crónicas lo que posibilita que los adultos mayores tengan una mayor vulnerabilidad y menor capacidad de sobreponerse ante un contagio de Coronavirus (COVID -19). De modo que resulta importante el AUTOCUIDADO, en el caso de los adultos mayores es imprescindible mantener sus tratamientos médicos, tener una alimentación saludable, realizar actividad física, incentivar el orden en su rutina, fomentar las emociones positivas, identificar sus redes de apoyo (familiares, amigos, vecinos, etc) y mantener contacto los seres queridos.

En la actualidad ante las medidas de aislamiento es posible que los adultos mayores sientan ansiedad, soledad, frustración, aburrimiento, miedo, desesperanza y/o rabia. Esto es normal y puede durar un tiempo prolongado, incluso después del aislamiento. Lo anterior puede ser especialmente más intenso en aquellos que viven solos, en quienes tienen una salud más frágil y en quienes tienen alguna condición que dificulte su capacidad de comprender la situación del Coronavirus. Tradicionalmente las personas mayores se han informado por medios como la radio y la televisión, pero en esta era digital, muchas veces se pierden de información al no tener acceso a internet o mensajería instantánea, lo cual puede angustiarlos.

Ahora bien existen algunas recomendaciones para poder proteger la salud mental de este grupo de personas. En un principio, resulta fundamental la rutina, tratar de seguir haciendo las actividades que diariamente hacía antes de la emergencia sanitaria, en la medida de lo posible. Procurar conservar los hábitos de sueño, los tiempos de actividad física, de esparcimiento y los horarios de alimentación. Asimismo, evitar mirar la televisión todo el día, informarse solamente por medios oficiales y máximo 2 veces al día. No olvidar tomar precauciones y cuidar la salud restringiendo el contacto físico, siguiendo las recomendaciones médicas y realizando periódicamente actividad física.

Es recomendable buscar alternativas para ocupar el tiempo de forma activa, siendo un buen momento para leer, estudiar, ejercitar tanto el cuerpo como el cerebro recordando chistes y refranes; jugando con adivinanzas, crucigramas, pupiletras o hasta incluso armar rompecabezas y colorear.

También es necesario que se construyan redes de apoyo, darse la oportunidad de comunicarse mediante la vía telefónica a los vecinos o amigos más jóvenes para apoyarse en ellos si necesita ayuda para un mandado o realizar alguna diligencia, ya sea para conseguir alimentos, medicinas o para conversar un rato. De igual manera, mantener contacto telefónico con los seres queridos para fortalecer el vínculo afectivo. Del mismo modo, resultará beneficioso expresar sus emociones y que estas sean escuchadas. Es normal sentir tristeza, enojo, miedo o confusión y es una gran respuesta hablar de ello con personas de confianza ya que resulta reconfortante. Las personas mayores deben de tomarse un tiempo para respirar tranquila y profundamente, recurrir a estrategias de manejo del estrés que le sirvieron en el pasado buscando la forma que más se adecue a sí mismos.

Es fundamental no olvidar que el solicitar ayuda es posible, si considera que alguna situación sobrepasa sus capacidades y posibilidades, no dude en contactar con las entidades sociales o de salud mediante las líneas de atención

En el caso de los cuidadores de estas personas mayores es normal que suelan sentir ansiedad, preocupación o miedo frente a esta situación debido a que perciben su propia salud en riesgo, la salud de otros que pudieran enfermarse por coronavirus, el enojo que su familia o amigos pueden sentir si tienen que hacer cuarentena por haberse contagiado por ellos, las potenciales pérdidas económicas asociadas al tiempo fuera del trabajo, el desafío de asegurar comida y artículos personales, la incertidumbre que implica esta situación y la dificultad para planificar el futuro. Aquellas personas no solo experimentan angustia por su propio contagio ligada a su bienestar sino que piensan que esto los llevara a no poder cuidar a su familiar (adulto mayor) o sienten miedo de ser el causante del contagio de su familiar.

Sin embargo, existen estrategias que pueden servir para disminuir esta angustia, basadas en la prevención, es decir, mantener las habitaciones ventiladas, tener un listado de diagnósticos de la persona mayor, los medicamentos y recetas en uso, no perder el contacto telefónico o vía remota con personas queridas para continuar de forma adaptada con aquellas actividades que solían hacer antes del aislamiento. De igual manera, existen algunas acciones que deberían de evitar estos cuidadores como tener la televisión o radio prendida todo el día ya que solo aumentará su ansiedad y la del adulto mayor; utilizar psicofármacos o alcohol para evadir la situación, guardarse lo que siente sin compartirlo y pasar más de 8 horas sin hablar con alguien.

Ministerio de Desarrollo Social de Chile – Servicio Nacional del Adulto Mayor. Plan Protección Mayor. Recuperado de  http://www.senama.gob.cl/

Ministerio de salud y protección social de Colombia. PROMOCIÓN DE LA SALUD MENTAL EN PERSONAS ADULTAS MAYORES EN AISLAMIENTO PREVENTIVO FRENTE AL CORONAVIRUS (COVID-19). Recuperado de https://www.minsalud.gov.co/Ministerio/Institucional/Procesos%20y%20procedimientos/TEDS06.pdf

WHO (2020). Mental health and psychosocial considerations during the COVID-19 outbreak. Recuperado de https://www.who.int/docs/default-source/coronaviruse/mental-healthconsiderations.pdf?sfvrsn=6d3578af_8